Es natural, el fútbol se siente igual en Núñez o en Villa Corea, en Virreyes o en San Martín, en Saavedra o en Lanus. Cuando el Fútbol corre por la venas nada puede detener la idea de vida, de pulsión de creación, aunque algunos intentan opacar la alegría de los pueblos, mientras algunos creen que pueden matar al fútbol, yo pienso en que es la herramienta de salvación. Dios creo al fútbol para matar el odio y el sufrimiento de millones, es la esencia del buen olvido que machaca las cabezas de tantos, que nos sumerge en un mar de ideas y de convicciones, nada de lo que esta asociado a una “Pelota” se puede olvidar de mi cabeza, nada de lo bueno del fútbol se sublimara en mi inconciente. Viva el Fútbol!!!!!
¿Que es Dios?
Bajo una mano del cielo y acariciando su pelo,
rulo y señal de la cruz.
La caricia de Jesús
hizo posible el milagro.
Convirtió la red en tierra, del balón hizo palomas
que aterrizaban su paz en la isla Soledad
borrando una absurda guerra.
Judas no juega esta tarde, lo expulsaron por traidor
y once apóstoles de cristo con sus oídos al cielo
consultándole al señor.
Y Jesús dijo me voy, de tácticas ya no hablo
pero un consejo les doy: la pelota siempre al diez
que ocurrirá otro milagro.
El diez susurro a su oído: novia eterna ven conmigo,
te llevare de paseo que nos vera todo el mundo
y sabrán cuanto te quiero.
La pelota enamorada, blanca piel inmaculada,
se entregaba sin pudor a su flor de terciopelo
de su eterno gran amor.
El futbol y gran as de baile comenzaban su paseo
sobre la silueta lento convertía a los rivales
en estatuas de cemento.
Gran amante por doquier , danza el diez con su mujer.
Caricias besos y abrazos, el diez haciendo el amor,
y el orgasmo fue un golazo.
Rojo el sol gritaba gol, sus rayos brazos en alto
y Jesucristo a los saltos festejaban la proeza
del señor diez y su alteza.
Otro vuelo de palomas, raudo viaje hacia el sudeste.
Soberanía argentina. Banderas blanquicelestes
adornan
Premios Nobel de la paz, desde México a Fiorito,
de Malvinas a Inglaterra que este loco diez bajito
lleno de risas la tierra.
Ya son risas que laten viendo en el diez al compadre,
genera risa latente, su risa en todas las fotos
de los hijos combatientes.
Y Jesús dijo me voy, de tácticas ya no hablo
pero un consejo les doy: la pelota siempre al diez
que ocurrirá otro milagro.
Gran amante por doquier, danza el diez con su mujer.
Caricias besos y abrazos, el diez haciendo el amor,
y el orgasmo fue un golazo.
Por tus milagros a mano y el milagro de tus pies.
Por tus milagros a mano y el milagro de tus pies.
Muchas gracias señor dios.
Muchas gracias señor diez.
Las Pastillas del Abuelo.
"Buen Juego Futsal"
Juan Manuel Petruelo



